¡Hola!
Estás a punto de descubrir una de las maravillas más asombrosas que la naturaleza nos ha regalado: el embarazo, a través del cual concebirás un ser lleno de vida dentro de tu cuerpo.
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miércoles, 25 de mayo de 2011
QUE LLEVAR AL PARTO?
Lo necesario para llevar al hospital puede variar de uno en otro, pero por lo general es lo siguiente:
En cuanto a Documentos: Grupo sanguíneo y RH, exámenes solicitados por el médico, cédula de identidad, credenciales del seguro de salud.
Muchos piden dejar un cheque en garantía así que deben llevar chequera para el ingreso como paciente.
Para la mamá: 3-4 camisas de dormir que se abran por delante (eso ayuda para darle de mamar al bebé), sostén con apertura para amamantar, útiles de tocador, bata y zapatillas de levantarse.
Para el bebé: pañales desechables, 3-4 pañales de algodón, 3-4 piluchos o bodys, 3-4 ositos (o bebé-crece), 3-4 panties, 3-4 camisetas clinica o chambrita, 3-4 gorritos modeladores, 1-2 juegos de toalla, 3-4 calcetines, 2-3 fajeros (solo si te los piden) 2-3 mitones (si los piluchos no los tienen incorporados)y ropa para trasladar al recién nacido a su casa, junto con 1 manta para evitar cambios de temperatura.
La ropa debe haber sido lavada previamente con jabón neutro.
No olvides: llevar tu celular y su cargador, para poder avisar a tus amigos el nacimiento de tu bebe. Cámara de fotos o video, cargadas y con espacio de disco suficiente.
En cuanto a Documentos: Grupo sanguíneo y RH, exámenes solicitados por el médico, cédula de identidad, credenciales del seguro de salud.
Muchos piden dejar un cheque en garantía así que deben llevar chequera para el ingreso como paciente.
Para la mamá: 3-4 camisas de dormir que se abran por delante (eso ayuda para darle de mamar al bebé), sostén con apertura para amamantar, útiles de tocador, bata y zapatillas de levantarse.
Para el bebé: pañales desechables, 3-4 pañales de algodón, 3-4 piluchos o bodys, 3-4 ositos (o bebé-crece), 3-4 panties, 3-4 camisetas clinica o chambrita, 3-4 gorritos modeladores, 1-2 juegos de toalla, 3-4 calcetines, 2-3 fajeros (solo si te los piden) 2-3 mitones (si los piluchos no los tienen incorporados)y ropa para trasladar al recién nacido a su casa, junto con 1 manta para evitar cambios de temperatura.
La ropa debe haber sido lavada previamente con jabón neutro.
No olvides: llevar tu celular y su cargador, para poder avisar a tus amigos el nacimiento de tu bebe. Cámara de fotos o video, cargadas y con espacio de disco suficiente.
PARTO PODALICO
Durante el parto, lo normal es que el bebé se presente de cabeza. A partir de la semana 32 puedes empezar a sentir unos empujones que indican que tu hijo se esté dando vuelta para encajarse en el canal vaginal y así preparar su salida, en contados casos esto no ocurre y el bebé se sitúa en posición podálida (sentado).
Por lo general esto ocurre cuando el feto es más pequeño de lo normal y no llena completamente el espacio del útero.
La presentación podálica hace que el parto sea más complicado tanto para la madre y el bebé, así como también para el médico. Al retrasar la aparición de la cabeza del bebé, incrementa la probabilidad de sufrimiento fetal.
Por lo general esto ocurre cuando el feto es más pequeño de lo normal y no llena completamente el espacio del útero.
La presentación podálica hace que el parto sea más complicado tanto para la madre y el bebé, así como también para el médico. Al retrasar la aparición de la cabeza del bebé, incrementa la probabilidad de sufrimiento fetal.

PARTO EN EL AGUA
El nacimiento en el agua en occidente, se remonta a la época de los 60, a partir de una investigación liderada en Rusia sobre cómo mejorar y potenciar la natación en los competidores de olimpiadas. Cuando la señora de uno de los investigadores tuvo a su hijo prematuro, con pocas posibilidades de vida, lo puso en una tina de agua tibia y se salvó. A partir de este hecho, el francés Charles Leboyer a principio de los 70, se le ocurrió poner a los recién nacidos en un recipiente con agua a 37 grados para que el trauma del cambio de estado del bebé no fuera tan grande.
A fines de los 70 el médico francés Michel Odent, para contrarrestar el sufrimiento materno al momento de dar a luz, ideó una habitación acogedora que ayudara a crear un ambiente más cálido y acogedor. En un principio construyó lo que él llamó la “salita primitiva” donde puso música, libros y sillones entre otras cosas, con el fin de hacer más soportable el trabajo de parto. Con el tiempo fue incorporando nuevos elementos hasta llegar a poner una piscina como medio para relajar más a la futura madre y como consecuencia controlar el dolor. Un día en el hospital público donde Odent trabajaba, una madre no pudo esperar y dio a luz dentro del agua. Analizando los resultados no detectó mayores riesgos que un parto natural y lo implementó como nueva técnica. En 6 años tuvo 100 partos en el agua y así se fue extendiendo al mundo.
Esta técnica requiere de un lugar especial para realizarla, con agua temperada, luz tenue y una preparación especial en caso de que ocurra alguna emergencia.
A fines de los 70 el médico francés Michel Odent, para contrarrestar el sufrimiento materno al momento de dar a luz, ideó una habitación acogedora que ayudara a crear un ambiente más cálido y acogedor. En un principio construyó lo que él llamó la “salita primitiva” donde puso música, libros y sillones entre otras cosas, con el fin de hacer más soportable el trabajo de parto. Con el tiempo fue incorporando nuevos elementos hasta llegar a poner una piscina como medio para relajar más a la futura madre y como consecuencia controlar el dolor. Un día en el hospital público donde Odent trabajaba, una madre no pudo esperar y dio a luz dentro del agua. Analizando los resultados no detectó mayores riesgos que un parto natural y lo implementó como nueva técnica. En 6 años tuvo 100 partos en el agua y así se fue extendiendo al mundo.
Esta técnica requiere de un lugar especial para realizarla, con agua temperada, luz tenue y una preparación especial en caso de que ocurra alguna emergencia.
Para realizar este tipo de parto, el agua debe de estar completamente limpia y a 37 grados de temperatura, aunque puede variar en un grado arriba o abajo. Este dato es muy importante debido a que el líquido amniótico (que es donde se encuentra el niño en el interior de la madre) cuenta con esa temperatura. De este modo, cuando el bebé sale, entra directamente en contacto con el agua. El líquido le resulta familiar y, por lo tanto, no experimenta un cambio tan brusco como en el parto normal.
La salida del bebé del agua debe hacerse de forma lenta de manera que el niño vaya acostumbrándose a las características del exterior. Mientras lo hace, no corre riesgo de asfixia ya que el cordón umbilical le aporta el oxigeno que necesita. Sin embargo, este cordón debe cortarse al minuto del alumbramiento (expulsión de la placenta) ya que de no ser así pueden surgir complicaciones en el desarrollo del bebé.
El momento idóneo para que la mujer entre al agua es a los 5 cm de dilatación.
Una vez se haya producido el alumbramiento, tanto el recién nacido como la madre deben salir inmediatamente del agua.
Es importante acotar que no toda mujer embarazada puede tener un parto en el agua, sólo aquellas que han vivido un embarazo de bajo riesgo son las indicadas para el mismo.
La salida del bebé del agua debe hacerse de forma lenta de manera que el niño vaya acostumbrándose a las características del exterior. Mientras lo hace, no corre riesgo de asfixia ya que el cordón umbilical le aporta el oxigeno que necesita. Sin embargo, este cordón debe cortarse al minuto del alumbramiento (expulsión de la placenta) ya que de no ser así pueden surgir complicaciones en el desarrollo del bebé.
El momento idóneo para que la mujer entre al agua es a los 5 cm de dilatación.
Una vez se haya producido el alumbramiento, tanto el recién nacido como la madre deben salir inmediatamente del agua.
Es importante acotar que no toda mujer embarazada puede tener un parto en el agua, sólo aquellas que han vivido un embarazo de bajo riesgo son las indicadas para el mismo.

CUIDADOS DESPUES DE LA CESAREA
Como toda operación la cesárea implica una serie de cuidados post operatorios y recuperarse del todo implica un tiempo.
Por el dolor no te preocupes, en el hospital y luego en la casa te darán la medicación necesaria para aliviarte.
Aproximadamente después de una semana tendrás que volver a un control para que revisen la sutura y te saquen los puntos, siempre y cuando no te hayan puesto hilo absorbible (que se disuelva en forma natural).
Está totalmente prohibido, hasta que la herida no haya sanado, que hagas cualquier actividad que requiera de esfuerzo abdominal excesivo.
Comunícate con tu médico si presentas algunos de estos síntomas:
• Fiebre de 38°C o más.
• Sangrado transvaginal mayor al que normalmente estás presentando.
• Si hay enrojecimiento de la herida de la cesárea o mucho dolor en el sitio de la episiotomía.
• Si hay enrojecimiento y endurecimiento de uno de tus pechos, acompañado de malestar y fiebre.
• Dolor de cintura intenso.
• Dolor intenso en tus pantorrillas.
• Ardor para orinar.
Por el dolor no te preocupes, en el hospital y luego en la casa te darán la medicación necesaria para aliviarte.
Aproximadamente después de una semana tendrás que volver a un control para que revisen la sutura y te saquen los puntos, siempre y cuando no te hayan puesto hilo absorbible (que se disuelva en forma natural).
Está totalmente prohibido, hasta que la herida no haya sanado, que hagas cualquier actividad que requiera de esfuerzo abdominal excesivo.
Comunícate con tu médico si presentas algunos de estos síntomas:
• Fiebre de 38°C o más.
• Sangrado transvaginal mayor al que normalmente estás presentando.
• Si hay enrojecimiento de la herida de la cesárea o mucho dolor en el sitio de la episiotomía.
• Si hay enrojecimiento y endurecimiento de uno de tus pechos, acompañado de malestar y fiebre.
• Dolor de cintura intenso.
• Dolor intenso en tus pantorrillas.
• Ardor para orinar.
CESAREA
Otra manera que tiene tu bebé para llegar al mundo es a través de la cesárea.
En este tipo de nacimientos, el bebé es extraído por un obstetra a través de una incisión quirúrgica horizontal de las paredes del abdomen y del útero. Hoy, por motivos estéticos realizan la incisión de la última capa de piel en la parte inferior de la pelvis.
Por lo general, una cesárea toma entre 45 y 60 minutos. De este tiempo, el bebé nace en los primeros diez minutos, el resto del tiempo es empleado en la sutura.
Antes de comenzar con la operación se rasura del vello púbico, luego en pabellón se aplica la anestesia eperidural, y se comienza a realizar las incisiones.
Una vez practicadas las incisiones, el obstetra procederá a extraer al bebé y cortar el cordón umbilical. Lo más probable es que puedas tener a tu bebé mientras extraen la placenta y suturan las incisiones.
A diferencia de un bebé que nace por un parto normal, en la cesárea el bebé tiene menos sufrimiento fetal; tiene rasgos más suaves y la cabeza más redonda, sin embargo suelen necesitar más tiempo para adaptarse al mundo exterior ya que su entrada al mismo ha sido muy rápida y no han experimentado el viaje que ayuda a los bebés nacidos por parto normal, a eliminar el líquido amniótico de los pulmones y les estimula la circulación.

En este tipo de nacimientos, el bebé es extraído por un obstetra a través de una incisión quirúrgica horizontal de las paredes del abdomen y del útero. Hoy, por motivos estéticos realizan la incisión de la última capa de piel en la parte inferior de la pelvis.
Por lo general, una cesárea toma entre 45 y 60 minutos. De este tiempo, el bebé nace en los primeros diez minutos, el resto del tiempo es empleado en la sutura.
Antes de comenzar con la operación se rasura del vello púbico, luego en pabellón se aplica la anestesia eperidural, y se comienza a realizar las incisiones.
Una vez practicadas las incisiones, el obstetra procederá a extraer al bebé y cortar el cordón umbilical. Lo más probable es que puedas tener a tu bebé mientras extraen la placenta y suturan las incisiones.
A diferencia de un bebé que nace por un parto normal, en la cesárea el bebé tiene menos sufrimiento fetal; tiene rasgos más suaves y la cabeza más redonda, sin embargo suelen necesitar más tiempo para adaptarse al mundo exterior ya que su entrada al mismo ha sido muy rápida y no han experimentado el viaje que ayuda a los bebés nacidos por parto normal, a eliminar el líquido amniótico de los pulmones y les estimula la circulación.
El porcentaje de nacimientos por cesárea ha aumentado considerablemente los últimos años, esto se debe, en parte, a que los médicos advierten posibles complicaciones asociadas al parto o bien por elección de la madre, ya que este tipo de operación es más programado (se coordina con anterioridad día y hora).
Sin embargo muchas veces la necesidad de practicar una cesárea ocurre en el mismo trabajo de parto
Quizás el hecho de tener una cesárea hace que te sientas un poco frustrada por no haber tenido un parto vaginal, estos sentimientos son naturales, convérsalo con tu pareja y recuerda que el apego con tu hijo empieza mucho antes del parto continúa después de éste.
Sin embargo muchas veces la necesidad de practicar una cesárea ocurre en el mismo trabajo de parto
Quizás el hecho de tener una cesárea hace que te sientas un poco frustrada por no haber tenido un parto vaginal, estos sentimientos son naturales, convérsalo con tu pareja y recuerda que el apego con tu hijo empieza mucho antes del parto continúa después de éste.

PARTO NORMAL
El más común y antiguo de los partos es el parto normal o vaginal, éste consiste en que el bebé salga del ambiente en que se encuentra por la vagina de la madre.
Esta salida se produce por las contracciones uterinas que tienen como fin, abrir el cuello del útero y lograr la dilatación adecuada para la expulsión del bebé a través del canal vaginal. El parto normal no siempre comienza de una manera precisa, sin embargo está definido por tres fases o etapas: la fase de dilatación, la de expulsión y el alumbramiento.

Esta salida se produce por las contracciones uterinas que tienen como fin, abrir el cuello del útero y lograr la dilatación adecuada para la expulsión del bebé a través del canal vaginal. El parto normal no siempre comienza de una manera precisa, sin embargo está definido por tres fases o etapas: la fase de dilatación, la de expulsión y el alumbramiento.
Fase dilatación:
Resulta difícil establecer cuando comienza la primera etapa del parto, ya que es diferente en cada mujer, pero los signos son comunes en todas:
contracciones uterinas intensas
la dilatación
el borramiento del cuello uterino
Resulta difícil establecer cuando comienza la primera etapa del parto, ya que es diferente en cada mujer, pero los signos son comunes en todas:
contracciones uterinas intensas
la dilatación
el borramiento del cuello uterino
y la rotura de membranas.
Fase expulsiva:
En esta fase empujarás a tu bebé hacia fuera a través del canal del parto.
Este período se inicia una vez que el cuello del útero se ha dilatado completamente (a 10 cm), y termina con la salida del bebé por el canal vaginal.
Una vez dentro del pabellón, con cada contracción deberás pujar y descansar cuando ésta desaparezca. Entre una contracción y otra, deberás respirar por la nariz y votar el aire por la boca. Mientras tanto tu matrona o médico estará pendiente de los latidos cardiofetales.
Los pujos deben ser suaves y continuos de modo que los músculos de la vagina y perineo tengan tiempo suficiente para distenderse y acomodar la cabeza del bebé. Cuando hayas concluido con un pujo, haz un par de respiraciones lentas y profundas y vuelve a pujar. Con cada contracción, la cabeza del bebe se irá acercando a la apertura vaginal.
Una vez que salga la cabeza del bebé, no deberás pujar más y descansar.
Seguramente sentirás una necesidad imperiosa por pujar, esto se produce como reflejo involuntario, pero no te preocupes es normal y se debe a la presión que ejerce el bebé sobre la pelvis y el recto.
Es posible que para ayudar a la salida del bebé y evitar posibles desgarros, te hagan una episiotomía, que es una incisión realizada en los músculos de la vagina y el periné para ampliar el canal del parto.
En esta fase empujarás a tu bebé hacia fuera a través del canal del parto.
Este período se inicia una vez que el cuello del útero se ha dilatado completamente (a 10 cm), y termina con la salida del bebé por el canal vaginal.
Una vez dentro del pabellón, con cada contracción deberás pujar y descansar cuando ésta desaparezca. Entre una contracción y otra, deberás respirar por la nariz y votar el aire por la boca. Mientras tanto tu matrona o médico estará pendiente de los latidos cardiofetales.
Los pujos deben ser suaves y continuos de modo que los músculos de la vagina y perineo tengan tiempo suficiente para distenderse y acomodar la cabeza del bebé. Cuando hayas concluido con un pujo, haz un par de respiraciones lentas y profundas y vuelve a pujar. Con cada contracción, la cabeza del bebe se irá acercando a la apertura vaginal.
Una vez que salga la cabeza del bebé, no deberás pujar más y descansar.
Seguramente sentirás una necesidad imperiosa por pujar, esto se produce como reflejo involuntario, pero no te preocupes es normal y se debe a la presión que ejerce el bebé sobre la pelvis y el recto.
Es posible que para ayudar a la salida del bebé y evitar posibles desgarros, te hagan una episiotomía, que es una incisión realizada en los músculos de la vagina y el periné para ampliar el canal del parto.
En esta etapa puede suceder también que se haga necesario el uso de fórceps. El fórceps es un instrumento que se asemeja a una gran tenaza y está diseñado para adaptarse a ambos lados de la cabeza del bebé. La decisión de su uso, depende única y exclusivamente del médico, sin embargo se aplica únicamente cuando la cabeza del bebé ha descendido dentro de la pelvis de la madre pero no logra bajar más, cuando el bebé presenta una posición podálica, cuando no se mantienen las contracciones uterinas o cuando la madre no tiene la fuerza suficiente para seguir pujando. Cuando sale la cabeza el bebé, se encuentra mirando hacia abajo, pero de inmediato se vuelve y queda mirando tu muslo. La matrona o enfermera limpiarán los ojos, la nariz y la boca del bebé y extraerán cualquier líquido que pueda tener en las vías respiratorias. También controlarán que el cordón umbilical no esté rodeando su cuello. Si esto sucede lo levantarán suavemente por encima de la cabeza y si está demasiado apretado lo cortarán. Después de la salida de la cabeza, las contracciones uterinas se detendrán por 1 o 2 minutos y cuando recomiencen provocarán la salida del resto del cuerpo. Este proceso debiera durar entre 30 y 120 minutos.
Alumbramiento:
Una vez que tu bebé haya nacido, el útero descansará durante aproximadamente 15 minutos y comenzará a tener contracciones nuevamente para expulsar la placenta, dando origen a la tercera etapa. Estas contracciones, por lo general, no son percibidas por la madre y tienen una frecuencia e intensidad semejantes a las del período expulsivo.
La placenta, que hasta ahora estaba pegada a la pared uterina, se desprenderá y será expulsada por el canal del parto. Después de su expulsión, el equipo médico la revisará para cerciorarse de que haya salido completa y no quede ningún resto adentro.
Una vez que tu bebé haya nacido, el útero descansará durante aproximadamente 15 minutos y comenzará a tener contracciones nuevamente para expulsar la placenta, dando origen a la tercera etapa. Estas contracciones, por lo general, no son percibidas por la madre y tienen una frecuencia e intensidad semejantes a las del período expulsivo.
La placenta, que hasta ahora estaba pegada a la pared uterina, se desprenderá y será expulsada por el canal del parto. Después de su expulsión, el equipo médico la revisará para cerciorarse de que haya salido completa y no quede ningún resto adentro.

EL PARTO
Desde el momento que nos enteramos que del embarazo, automáticamente empieza la cuenta regresiva hacia el día del parto, convirtiéndose, sin duda, en el momento más esperado. Por lo general esta larga espera muchas veces genera incertidumbre, miedo y ansiedad hacia el parto mismo, sobre todo si se trata de tu primer hijo.
Hoy, en la medida de lo posible es factible optar por el tipo de parto que quieres tener, sin embargo muchas veces no se dan las condiciones y por lo tanto no es posible elegir. Existen muchas alternativas, lo importante es que sepas de qué se trata cada una para que elijas la que más te acomode.

Hoy, en la medida de lo posible es factible optar por el tipo de parto que quieres tener, sin embargo muchas veces no se dan las condiciones y por lo tanto no es posible elegir. Existen muchas alternativas, lo importante es que sepas de qué se trata cada una para que elijas la que más te acomode.






